Un 6 de octubre de 1990, es decir, hoy hace 35 años, vio la luz Game Gear, la consola portátil de SEGA que tantas alegrías nos dio. A continuación, os hemos preparado un pequeño hilo para recordar a esta pequeña/gran máquina.
El objetivo de Game Gear -y de esto nunca se escondieron sus ejecutivos- fue competir contra Nintendo. Ambas empresas estaban en plena console war, y SEGA envidiaba el éxito de Game Boy, el cual quería replicar.
Fue conocido internamente como Proyecto Mercurio, el primer proyecto de SEGA en contar con el nombre de un planeta, algo que se repetiría hasta completar casi todo el sistema solar. Y el cual estuvo culminado en sólo un año.
Su diseñador fue Hiroshi Yagi, un especialista en electrónica de SEGA que venía del mundo arcade. Fue uno de los responsables de diseñar placas recreativas como System 2 y X-Board, en la que funcionaba After Burner.
La idea original era más que una videoconsola portátil: una “pantalla personal” en la que poder jugar a videojuegos y también ver la tele. En el Japón de entonces estaban de moda las TV portátiles, y por eso se desarrolló el TV Tuner Pack, un accesorio que permitía per la TV analógica en la consola.
La tecnología de Game Gear pretendía dejar en ridículo a la de Game Boy. De ahí su pantalla en color de 3,2 pulgadas y su retroiluminación, ergonomía horizontal o sonido estéreo (mediante auriculares). Aunque eso tuvo un coste: seis pilas que apenas duraban unas pocas horas.
Debido al coste de estos elementos, se decidió ahorrar imitando, a grandes rasgos, la arquitectura de Master System. Era conocida en SEGA como M4-Portable, en referencia a Mark IV, el nombre con el que conocían al sistema de ocho bits en Japón.
En clara imitación de Nintendo, SEGA acompañó al sistema (en occidente) de una adaptación de Columns, el juego de puzle desarrollado por un ingeniero de Hewlett-Packard en sus ratos libres, que SEGA adquirió en exclusiva.
Sin embargo, el juego de mayor éxito del sistema fue probablemente la adaptación de Puyo Puyo y sus secuelas. En Japón provocó toda una Puyo-manía que tuvo al sistema de SEGA como sistema de facto.
SEGA of America presentó el sistema en una gran fiesta en el USS Intrepid, el portaaviones anclado en la orilla de Nueva York. El primer cargamento llegó allí en helicóptero; las consolas fueron sorteadas entre varios niños invitados, hijos de combatientes en la guerra de Irak.
Contó con algunos juegos peculiares exclusivos, como Ax Battler: Golden Axe Densetsu, una adaptación de la mítica franquicia al género RPG, o como Factory Panic, que aunque en Occidente estaba protagonizado por un niño rubio, en Japón el protagonista era Mijaíl Gorbachov.
Su juego más memorable es posiblemente Shinobi y su secuela: dos increíbles videojuegos en los que disponíamos de varios ninjas con habilidades especiales y música de
@yuzokoshiro.bsky.social en persona.
En todos los mercados, incluso en Japón, las campañas publicitarias se basaban en ridiculizar a quienes tuvieran una Game Boy. En una campaña estadounidense se llegó a decir que “si fueras daltónico y tu coeficiente intelectual fuera inferior a doce, no te importaría qué videojuego portátil tienes”.
Game Gear, contrariamente a lo que se cree, no fue un fracaso. Se vendieron más de diez millones de unidades en todo el mundo. Lo que pasa es que, comparados con los más de cien millones de Game Boy (junto a Color), la diferencia es evidente.
Hiroshi Yagi quiso desarrollar una Game Gear 2, solucionando sus problemas de pilas, pero no le dejaron. Años más tarde afirmó que Game Gear “es como mi propio hijo”, a lo que añadió: “así que supongo que Game Gear Micro es como mi nieto”.
Y es que, con motivo del sexagésimo aniversario de SEGA, esta presentó Game Gear Micro, una serie de cuatro modelos en miniatura, exclusivos de Japón, con varios juegos en memoria. Se agotaron en cuestión de horas.
Oct 6, 2025 10:12