Raúl Caballero Sánchez
No sólo de filosofía vive el hombre, pero casi.
- Los ríos han perdido su cauce.
- Como a moscas atrapadas en una telaraña invisible, temerosas e impotentes, así nos va devorando la vida: nuestro cuerpo licuado alimenta a la gran diosa madre, pero nuestra alma se hace profunda al apagarse.
- Prepararse para lo peor y esperar lo mejor. Al mismo tiempo.
- El secreto de la sabiduría es la liberación de la muerte. ¿Genitivo subjetivo u objetivo? En ello nos va la vida.
- El camello se ha transformado en León.
- No hay apagón que no arroje luz sobre sí mismo.
- Al darle prestigio a la Iglesia, Francisco fracasó en su plan de destruirla.
- Un ateniense en Jerusalén: ¿Hay alguien ahí?
- Un ateo es un panteísta desencantado, un panteísta un ateo encantador -;
- La mayoría de los ateos no saben que son panteístas y muchos panteístas ignoran que son ateos: en realidad, son las mismas personas.
- La trascendencia de Dios es el mundo.
- ¿Dónde está la belleza de los dioses si la oscuridad no les acecha? ¿No será que los dioses nacen y mueren cada día?
- Heráclito en la Jerusalén de Jesús de Nazaret hubiera acabado en la cruz; Jesús en la Éfeso de Heráclito hubiera acabado jugando a las tabas con los niños, cerca del templo de Ártemis, ignorado y despreciado por todos.
- El fuego de Heráclito es un campo de batalla donde cada victoria es una muerte y cada derrota un nacimiento.
- Los ignorantes no saben nada de su ignorancia; los sabios ignoran su sabiduría.
- En el acto de legislar eres a un tiempo libre y esclavo de la ley.
- El juego crea las reglas del juego.
- La Grecia de los presocráticos, la India de los Upanishads, la China del taoísmo filosófico: mi geografía espiritual.
- No esperar: la forma más difícil –y liberadora– de no desesperar.
- Si la realidad fuera matemática, ya la habríamos descubierto.
- Las islas están unidas a tierra adentro por el mar.
- Nunca valoraremos suficientemente lo privilegiados que somos al poder elegir libremente el yugo al que queremos uncirnos.
- Ahora ya lo sé: me he pasado la vida entera persiguiendo neutrinos.
- Las nubes no saben del año nuevo. Nubes pasajeras, celebremos nuestro pasar.
- No derroches esfuerzos. Las cosas más importantes no se pueden explicar.
- Todos los estoicos antiguos se reclamaban herederos filosóficos de Heráclito de Éfeso. El Estoicismo está hoy de moda. Ergo... (Aquí falla algo).
- Frente al espejo, cada cual debe responder solo a una pregunta: ¿cómo he dado sentido a la vida?
- Al mezclarse con nuestros sapientísimos antepasados, los humanes de Neanderthal nos salvaron de convertirnos en hormigas o abejas humanas.
- Peor que no rebelarse por no ser feliz es no rebelarse por creerse feliz. Lo mismo vale si ’rebelarse’ se escribe con ‘v’.
- "Solo el pueblo salva al pueblo". ¿Y qué es un estado democrático sino el pueblo, pero más fuerte?
- El mundo occidental es ateo y cristiano a la vez: ateo por cansancio, cristiano por costumbre.
- Vivir enseña a desvivir.
- Nada puede esperarse de Dios, ni la Naturaleza se da a conocer, pero sí podemos escuchar los latidos del tiempo.
- No hay pensamiento ni emoción que no se exprese de alguna forma -verbal o no verbal, es indiferente-, pero no hay expresión que no deje algo inexpreso.
- El poder es intrínsecamente conservador.
- Los dioses también andan en la basura.
- Nuestro mundo es un vertedero de basura estelar.
- Los leones y las gacelas solo se hacen carantoñas en el paraíso.
- Cuantas más fronteras derriba el capitalismo financiero global, más muros y concertinas se levantan entre los países y los pueblos.
- Siendo uno es muchos y siendo muchos es uno.
- Los choques y rebotes azarosos son las semillas de la vida.
- La teología es demasiado importante como para dejarla en manos de las religiones.